NUESTRA HISTORIA

La presencia salesiana en el Ecuador es una realidad social desde enero de 1888, como respuesta al convenio firmado por Don Bosco y el representante del Gobierno del Ecuador en Turín (Italia) en 1887, por el que se confía a los salesianos el Protectorado Católico de Artes y Oficios de Quito, para que “impartan educación moral y científica a los hijos del pueblo y para el desarrollo de la industria nacional mediante una enseñanza sistemática de la artesanía”.

Instituto Domingo Santistevan

En la ciudad de Guayaquil en 1904 se fundó el Instituto Domingo Santistevan, para niños huérfanos con el patrocinio de la Junta de Beneficencia. El edificio primero, que era de madera y estaba situado en un lugar alejado de la ciudad, junto a una fábrica, pronto fue sustituido por un moderno edificio de cemento armado con amplíos dormitorios y dotado de selecto y moderno material escolar apto para la formación moral, intelectual y física de los alumnos.

Unidad Educativa Salesiana Colegio Cristóbal Colón

A mediados de agosto de 1908, con la ayuda del grupo de cooperadores salesianos, se comenzaron los trabajos de construcción del Colegio Cristóbal Colón, que duraron hasta el 28 de mayo de 1911, fecha en que el obispo diocesano, monseñor Juan María Riera lo bendijo solemnemente.

Junto a la institución educativa se construyó el templo dedicado a María Auxiliadora, el 10 de julio de 1921 se coloca la primera piedra y se inicia una intensa campaña promotora de la devoción a la Auxiliadora.

Unidad Educativa Salesiana Domingo Savio

El padre Néstor Astudillo es destinado al Domingo Savio y empieza a construir el nuevo edificio de la casa parroquial y colegio.

En los terrenos contiguos a la iglesia, monseñor César Antonio Mosquera, con asistencia del padre Inspector Ángel Correa, varios salesianos, bienhechores, amigos y pueblo, bendice la primera piedra el 11 de junio de 1961, donde se levantará la casa parroquial y el colegio artesanal “Domingo Savio”. El 24 de mayo de 1962, con alegría, se trasladan los muebles para ocupar el nuevo edificio en su primer tramo.

UNIDAD EDUCATIVA SALESIANA FISCOMISIONAL DOMINGO COMÍN

Empezó con la Escuela Popular Don Bosco, fundada en el año de 1928 y durante 43 años funcionó solo como primaria. Desde el 29 de agosto de 1971 se denominó Domingo Comín, en homenaje al ilustre misionero salesiano, abrió luego su sección secundaria inaugurando su nuevo local, ubicado frente al Colegio Cristóbal Colón. Fue el padre Dante Semproni, el encargado de llevar adelante la construcción de la institución.

PARROQUIA DOMINGO SAVIO

El monseñor César Antonio Mosquero, bendice la primera piedra el 11 de ju­nio de 1961, donde se levantará la casa parroquial y el colegio artesanal “Domingo Savio”.

El 24 de mayo de 1962, con gran alegría, se trasladan los muebles para ocupar el nuevo edificio en su primer tramo, en enero de 1963 se funda el centro de exalum­nos de las escuelas Domingo Savio y María Auxiliado­ra. El 25 del mismo mes se funda el patronato proescuela Do­mingo Savio, con personería jurídica, entre cuyos miembros figuran grandes personalidades de la colonia guayaquileña, el patronato de la escuela artesanal “Domingo Savio”, solicita al Presidente de la República, doctor Carlos Julio Arosemena y al Ministro de Previsión Social y Trabajo se le conceda el permiso para abrir el colegio artesanal para la juventud.

Mediante de­creto del 1 6 de mayo de 1963 se da autorización y el plantel abre sus puertas a estos jóvenes, iniciando las clases el 4 de junio.

SANTUARIO MARÍA AUXILIADORA

Al ir­se poblando paulatinamente el barrio del Centenario, y surgiendo nuevos barrios como Cuba, Camal y Astille­ros, los salesianos decidieron construir una nueva igle­sia. El diseño y la ejecución de la obra estuvo en un principio a cargo del arquitecto italiano Paolo Russo. Pero, fueron los ingenieros Gherardi y Bonardi quienes en 1925 tomaron a su cargo la construcción del templo. La construcción terminó el 23 de mayo de 1928, los trabajos de adorno y acabado continuaron de acuerdo a las posibilidades económicas de la pa­rroquia.

En el período del padre Cayetano, se realizó la primera re­modelación del templo, siguiendo las nuevas normas li­túrgica y se adquirió la be­lla estatua de María Auxiliadora, traída de los talleres sa­lesianos de Sarriá, Barcelona.